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No era para tanto

Durante los últimos años ha sido muy común discutir por la contaminación en Madrid y convertirlo en arma política. Nos ponían en los periódicos la consabida fotografía del skyline capitalino con su hongo encima y se había convertido en un lugar común decir que el aire de la ciudad es irrespirable. A mi me chocaba oírlo porque, sin negar que unas veces hay más polución que otras debido a las condiciones meteorológicas, nunca me pareció que Madrid fuese una ciudad especialmente contaminada, sobre todo si la comparaba con otras ciudades en las que había estado o vivido. Había, evidentemente, motivaciones políticas. Eso es algo que a nadie se le escapaba, pero una vez que sacaron a Botella del ayuntamiento han seguido con la cantinela cada vez que un anticiclón persistente se posa encima de la península.

El hecho es que Madrid es una ciudad bien venteada porque no se encuentra en el fondo de un valle, sino al pie de una cordillera. Desde pocas capitales europeas se pueden divisar picos de más de 2.000 metros de altura con solo levantar la cabeza. Esa fue una de las razones por las que Felipe II trajo la Corte aquí en 1561. Cuentan que a Isabel de Valois, su tercera esposa, le gustaban los aires serranos de la Villa. Y donde corre el aire la contaminación disminuye.

En el siglo XVI no existían las centrales térmicas ni los motores diesel en cuya combustión se producen esas partículas que ensucian el aire y terminan en nuestros pulmones ocasionando con el tiempo infinidad de problemas de salud. Pues bien, ahora existen y el número de partículas se mide en las principales ciudades del mundo. Las hay de dos tipos: las pequeñas, de 2,5 micrones de diámetro provenientes de los escapes de los automóviles, y las grandes, de 10 micrones de diámetro, que vienen del hollín de chimeneas.

Si comparamos descubrimos que Madrid es una de las capitales menos contaminadas del mundo.

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1 Comment on No era para tanto

  1. Como se nota que los liberales siempre están del lado de las empresas (eso sí, con discurso previo de los beneficios de la libertad y demás parrafadas engañabobos). Por supuesto que no te va a parecer tan contaminada si andas por sus grandes y espaciosas zonas verdes… de la perifería, salvo el Retiro. Pues anda, ya sabes vas a la Gran Vía y practicas 5 profundas respiraciones que te van a sentar muy bien.

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