Tío Manolo, propositivo y entusiasta como siempre, arregla todos los problemas económicos en 2:15. Y sin necesidad de tomar el Palacio de Invierno.
Tío Manolo, propositivo y entusiasta como siempre, arregla todos los problemas económicos en 2:15. Y sin necesidad de tomar el Palacio de Invierno.