La carrera de la IA se calienta
La fiebre de la inteligencia artificial no da tregua. Recuerda en cierto modo a la del oro en la California de 1850, cuando los que amasaron fortuna no fueron tanto los buscadores sino los comerciantes que les vendían picos y palas. Un comerciante de San Francisco llamado Samuel Brannan se hizo millonario […]






