No han pasado ni dos semanas desde que López Obrador tomó posesión y ya tenemos sobre la mesa la primera gran polémica. El presidente se ha enzarzado contra la Corte Suprema de Justicia porque le han suspendido la ley que obliga a reducir los sueldos de los altos funcionarios. AMLO, visiblemente ofendido, aseguró que los jueces «se equivocan» y que «no han entendido la nueva realidad que vive el país».
La nueva realidad a la que se refiere AMLO debe consistir en que él manda y los demás obedecen, incluidos los jueces. No inventa nada nuevo. A eso se le llama despotismo y es justo lo contrario de la democracia y el Estado de Derecho. Los jueces le estorban y eso es preocupante porque tratará de ponerlos enteramente a su servicio.

