Icono del sitio Fernando Díaz Villanueva

No tengo el coño pa farolillos

Pues esto es en doce fotos lo que ha dado de sí la manifestación del 8-M en Madrid. Sin sorpresas. Lo previsible para qué engañarnos. Como en todas las manifestaciones, las mejores pancartas son las artesanales, las que los entusiastas se hacen en casa con un cartón, un rotulador y algo de ingenio. Esto último no siempre aparece pero se intenta. Madrid es ciudad de gente ingeniosa y dada a la chacota porque no nos queda otra, de no serlo nos mataríamos entre nosotros, somos demasiados en muy poco espacio.

La manifestación iba de lo que iba, todos lo sabemos porque no se habla de otra cosa desde hace una semana, pero a pie de obra uno siempre se encuentra pancartas inesperadas. Como esa que se ve en una de las fotos con un rotundo «Viva mi coño». Qué fijación, por Dios, luego estas son las que hablan de falocentrismo. Por lo demás, las banderas republicanas de rigor, la del PCE que sólo sacan en las grandes ocasiones y mucho morado, que es el color de la causa y el de Podemos.

Salir de la versión móvil