Ayer fue un día histórico en Barcelona. Por primera vez los no nacionalistas se echaron a la calle y la llenaron. Las cifras bailan, pero todos coinciden en que fueron varios cientos de miles que inundaron la ciudad durante toda la jornada. Al final de la manifestación hablaron Mario Vargas Llosa y Josep Borrell bajo el lema «recuperemos la sensatez», el seny, ese atributo típicamente catalán que en los últimos tiempos se había perdido y que parece que está de vuelta.
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