Todo empezó por una subida en el precio del pasaje del Metro de Santiago de Chile hace dos semanas, no mucho, sólo 30 pesos, es decir, unos 3 céntimos de euro. Costaba 800 pesos y pasó a costar 830 pesos. Tras conocerse el aumento hubo algunas protestas estudiantiles que fueron en aumento hasta que el viernes se transformaron en una auténtica batalla campal por toda la ciudad.
A medianoche del viernes el presidente Sebastián Piñera decidió declarar el Estado de Emergencia y militarizar la ciudad ante el cariz que habían tomado los acontecimientos. La medida durará 15 días y restringe la libertad de movimientos y de reunión dentro de buena parte de la capital.
Evidentemente, los más radicales ignoraron el decreto presidencial y se entregaron a una orgía destructiva, vandalizaron muchas estaciones de Metro, metieron fuego a autobuses públicos y provocaron un incendio en la sede de Enel, la antigua Enersis, la principal compañía eléctrica de Chile y una de las más importantes de Hispanoamérica. La situación está aún lejos de resolverse, así que vamos a analizar hoy en La ContraCrónica las claves de esta inesperada crisis.
En La ContraRéplica:
- La subida del Metro en Chile
- ¿Y si los CDR hubiesen ido armados?
- Sincronía en las protestas: Barcelona-Santiago-Quito
- El Kurdistán y sus aliados

