Bueno, el hecho es que, me ponga como me ponga, Gmail se ha caído; y no es cosa de mi conexión, ni de Telefónica, ni del fairguol que ha puesto el informático para que no perdamos el tiempo leyendo e-mail…. esto es real, y San Google del Vaticano lo ha reconocido. Nos dicen, con el laconismo habitual de la casa, en un rinconcito de esta página que:
Estamos al tanto de que hay un problema con Gmail que afecta a numerosos usuarios. El problema se presentó a eso de la 1:30 (hora del Pacífico) Estamos trabajando duro para resolver este problema e iremos informando de ello. Sentimos las molestias.
Eso es todo. Sólo les ha quedado recordarnos que roncamos por las noches y que sus orgasmos fueron fingidos. Ni la peor de las amantes te abandonaría de una manera tan vil y desalmada. Si ya decía mi abuela que lo barato siempre termina saliendo caro. ¡Oh, Teleline, vuelve a mi!
