La Casa Blanca ha anunciado la imposición de nuevas sanciones a una serie de individuos y entidades iraníes por estar involucradas en «actividades malignas» relacionadas con el programa nuclear y por dar apoyo al terrorismo islamista. En principio es un sinsentido porque, de estar en marcha de nuevo el programa nuclear iraní, sería el Gobierno el responsable y no una serie de individuos. Una simple cortina de humo para oscurecer las motivaciones reales de ambos.

