Israel ajusta cuentas

Hace un año Israel se encontraba ante una situación complicada: atrapado en Gaza, rodeado por enemigos apoyados por Irán y presionado por Estados Unidos para acabar con la guerra en la franja. Hoy ha transformado el panorama de Oriente Medio. Ha tomado la iniciativa con audaces operaciones de inteligencia y campañas militares que han debilitado a Hamás y, especialmente, a Hezbolá, la principal fuerza iraní en la región. Además, ha provocado el colapso del régimen de Bashar al-Asad en Siria, reemplazado por un Gobierno más afín a sus intereses. Ahora lleva la guerra directamente a Irán atacando no solo su programa nuclear, sino buscando desestabilizar el régimen vigente desde 1979.

Benjamin Netanyahu ha desafiado con esto a Donald Trump, que estaba en estos momentos tratando de llegar a un acuerdo nuclear con Irán. Durante los últimos meses ha defendido una resolución pacífica al conflicto, pero ahora apoya los ataques israelíes y ha ordenado que sus fuerzas armadas contribuyan de forma directa a la defensa de Israel frente a los contraataques iraníes. Este contraataque con misiles ha tenido hasta el momento un impacto limitado. El gobierno de Netanyahu habla de una victoria segura que podría transformar Oriente Medio. Ha llegado incluso a ofrecer una alianza con un Irán liberado tras el hipotético derrocamiento de la república islámica.

La postura de Israel coincide con un Estados Unidos más centrado en problemas internos y otras partes del mundo como Ucrania o China. Trump, que inicialmente buscó un alto el fuego en Gaza y llegó a proponer ideas un tanto fantasiosas como convertir Gaza en un destino turístico, ha perdido interés en Oriente Medio. Eso ha dejado vía libre Netanyahu para hacer y deshacer a su antojo. Pero no será tan fácil. Los israelíes deben primero consolidar su ventaja y luego eliminar por completo la amenaza iraní, que lleva décadas financiando milicias como Hezbolá, Hamás y los hutíes con el objetivo explícito de destruir al Estado de Israel.

El principal objetivo de Netanyahu es en estos momentos destruir el programa nuclear iraní. Ha ordenado ataque a instalaciones importantes como la de Natanz y la de Fordow, aunque estas, especialmente la de Fordow, son difíciles de destruir ya que se encuentra enterrada en profundidad. La aviación israelí ha debilitado las defensas aéreas iraníes, pero aún no ha asestado el golpe decisivo al programa nuclear. Si Irán logra preservarlo, podría acelerar su desarrollo de armas atómicas, manteniendo así intacta su influencia regional. Si Netanyahu lo consiguese abriría un escenario completamente distinto en Oriente Medio.

A pesar de los éxitos iniciales, Israel tiene una serie de problemas internos que han de tenerse en cuenta. Tras 20 meses de guerra en Gaza, la población está cansada y reina la incertidumbre. Aunque existe un amplio apoyo para castigar a Irán, la prolongada guerra en Gaza, que no muestra un final claro, ha generado divisiones y que surja un amplio movimiento que reclama la paz. Además, la devastación en Gaza ha erosionado el apoyo internacional, lo que complica las relaciones con sus aliados occidentales y frenan posibles acuerdos como la normalización de relaciones con Arabia Saudita.

Irán, aunque debilitado, sigue siendo un adversario formidable por su tamaño, población y la determinación de sus líderes. Netanyahu y Trump esperan que los ataques fuercen a Irán a negociar un acuerdo nuclear favorable, pero el régimen podría resistir, especialmente si protege bien las principales instalaciones del programa nuclear. Se abre por lo tanto una campaña larga y costosa sin una salida clara, que podría agotar sus recursos y apoyo si no define una estrategia para concluir el conflicto antes de que se enquiste.

En La ContraRéplica:

  • 35:09 El día después de Pedro Sánchez
  • 42:32 Independencia con monarquía

1 Comment

  1. Me he tomado la libertad de cambiar algunas frases del inicio de tu artículo:

    Ahora hay otros atrapados en Gaza y rodeados por enemigos. Israel ha tomado la iniciativa con audaces operaciones atacando en las colas de alimento. Y lleva campañas militares que han debilitado a los hambrientos, especialmente a niños. Además, ha provocado el colapso alimentario de la zona. Ahora lleva la guerra directamente a la comida, atacando no solo a los terroristas, sino buscando desestabilizar a los civiles.

    ¿Alguna frase que corregir?

    Espero que no se censure mi mensaje como sucedería en Cuba o Venezuela, te tengo por liberal.

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