Icono del sitio Fernando Díaz Villanueva

La guerra de los viejos

El componente desestabilizador político en España no puede provocar una guerra civil, porque en España no hay más que viejos, y las guerras civiles requieren masas de jóvenes desocupados, con mucho tiempo libre para acudir a mítines de Indalecio Prieto y gente así. Ni siquiera las hordas sin herrar que acuden al fútbol los domingos tienen nada que ver con aquellos hinchas del Estrella Roja de Belgrado, o del Dínamo de Zagreb, que caían en la espiral: matar a un par de futboleros-matar a dos policías-matar a veinte policias-disparar desde lo alto de un campanario. Aquí, la escasa juventud no sabe ni lo que es poner un Kalashnikov en tiro a tiro, en seguro o en ráfaga. Si no han hecho ni la mili. Ni esta generación de ninis ni la mía. Así, cuando se active la cólera de la base social, se tirarán dentaduras postizas los unos a los otros, o se atizarán con el bastón.

Pues así es, y así os lo cuento.

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