Entre noviembre de 1945 y agosto de 1946 se celebraron en la ciudad bávara de Núremberg, uno de los estandartes del partido nazi, los procesos en los que los aliados juzgaron a los criminales de guerra nazi. No fue asunto sencillo llegar hasta ellos porque nunca antes se había intentado algo similar. Se quería evitar la venganza y que imperase la Justicia. Los juicios sentaron las bases del derecho penal internacional moderno y son el origen de la Corte Penal Internacional de La Haya. Toda una odisea jurídica que puso el broche final a la Segunda Guerra Mundial.
[amazon_link asins=’1545093598,8476352212,8484329062,1515327000′ template=’Bibliografia’ store=’f0279-21′ marketplace=’ES’ link_id=’f2abbcad-d0c7-11e7-9473-7d3b57f9e09b’]

