Los templarios, cuya razón de ser era la cruzada de Tierra Santa, eran el modelo de orden militar medieval. Como vimos en el capítulo anterior, los europeos de la época los admiraban y los enemigos musulmanes los temían. Durante dos siglos muy intensos batallaron en Oriente y se enriquecieron en Occidente. Participaron también con gran fortuna en la Reconquista de España. Pero en 1291 los cruzados abandonaron San Juan de Acre, la última de sus plazas. Eso marcaría su final.

