Claude sale a Bolsa

Anthropic, la empresa creadora de Claude, presentó ante la SEC este lunes la documentación para su salida a bolsa, una operación que puede ser la mayor de la historia. La intención es que la compañía cotice en el Nasdaq a mediados de noviembre y consiga captar unos 100.000 millones de dólares con una valoración que podría rondar los dos billones, es decir, por encima del récord que fijó SpaceX en junio.

Las cuentas de Anthropic no son nada malas, muestran un crecimiento espectacular en el último año. Los ingresos del primer semestre se han multiplicado por más de trece con respecto al año anterior, impulsados sobre todo por Claude Code, su herramienta de programación. Las pérdidas netas que figuran en el folleto obedecen casi por completo a ajustes contables vinculados a los instrumentos con los que se ha estado financiando hasta ahora. Su negocio habitual ya roza la rentabilidad y ha obtenido incluso beneficio operativo en el segundo trimestre. También ha reducido de forma notable el capitulo de gasto correspondiente a la computación y mantiene una buena posición de tesorería .

Pero ya no crece como hace unos meses. El crecimiento del tercer trimestre de este año ha sido muy inferior al del anterior, grandes clientes como Meta Platforms y Microsoft tienen alternativas propias y OpenAI le disputa el terreno con Codex. La clientela, además, está muy concentrada, buena parte de las ventas llega a través de las plataformas en la nube de los gigantes tecnológicos y el auge de los modelos abiertos amenaza con presionar los precios a la baja.

Con todo, su mayor desafío es la infraestructura. Anthropic ha firmado contratos de computación de cientos de miles de millones de dólares, en su mayor parte irrevocables, con Google, Amazon, Microsoft, Broadcom y otros proveedores, entre ellos la división de inteligencia artificial de Elon Musk. Si prosperan las negociaciones en curso, sus compromisos se acercarán a los 750.000 millones. Sus socios no le ofrecen toda la capacidad que pide porque los ven como competidores, de modo que la compañía ha empezado a comprar sus propios chips. Eso contendrá costes a largo plazo, pero les convertirá en un negocio más intensivo en capital y eso tendrá como contrapartida que sea necesaria más más financiación. A ello se añade la oposición a los centros de datos. Si la demanda flaquea, la empresa quedará atada a contratos que no podrán romper.

El gobierno corporativo deja a los accionistas corrientes casi sin voz. Un fideicomiso nombrará a la mayoría del consejo y los siete cofundadores, encabezados por los hermanos Dario y Daniela Amodei, controlarán la mayoría de los votos mediante acciones especiales. El folleto de presentación dedica un tercio de su extensión a los riesgos que su propia tecnología entraña, algo realmente llamativo.

La salida a bolsa de Anthropic parece pensada para que empleados e inversores hagan caja mientras dure el auge de la IA, y su vocación de beneficio público anticipa que la empresa seguirá pidiendo más intervención estatal sobre la inteligencia artificial.

0:00 Introducción
3:41 Una máquina de facturar sin precedentes
18:59 Premios iVoox
20:42 Un apetito de computación sin fondo
31:21 “La ContraHistoria del mundo”
32:59 Una empresa pública gobernada en privado
41:01 Compra de votos
45:36 Nacionalización de los cubanos
51:15 Las entrevistas de Jordi Wild

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