Una semana después de que se hiciese público el famoso auto del juez José Luis Calama, el caso Plus Ultra se ha convertido en un terremoto político de magnitud todavía incalculable. La UDEF prosigue el vaciado de los discos duros incautados en la oficina de la calle Ferraz que utilizaba José Luis Rodríguez Zapatero, y lo que ha salido a la luz supera con creces lo conocido hasta ahora.
Durante el registro del despacho de Zapatero no encontraron nada especialmente relevante, pero en la sala que comparten sus secretarias, María Gertrudis Alcázar y Judith Wells, los agentes incautaron 17 agendas, 18 carpetas de documentación, teléfonos móviles y pendrives. En una caja fuerte cuya llave Gertrudis dijo no poseer hasta que los agentes amenazaron con forzarla, hallaron 103 piezas de joyería que aún están pendiente de tasación, pero que los expertos consideran que podrían valer en el mercado hasta 5 millones de euros. Según la secretaria, esas joyas pertenecen a la herencia de Sonsoles Espinosa y a regalos de varios viajes. Una explicación poco convincente ya que meses antes también se encontraron joyas junto a lingotes de oro en el registro del domicilio del prestamista holandés Simon Verhoeven, cuya pista condujo precisamente al despacho de Zapatero.
Pero lo sustancial es la documentación. Las carpetas archivadoras llevaban rótulos como ChinaLink Asia, EY o Kreab, y otras con contratos y facturas presuntamente simulados. Los correos de la secretaria contendrían instrucciones precisas para generar facturación falsa. A la pata venezolana ya documentada se suma ahora la china. La UDEF localizó dos contratos entre Huawei y Whathefav SL, la empresa de las hijas de Zapatero, que datan de cuando esta multinacional trataba de conseguir contratos cuando se produjo el despliegue de la red 5G en España. Calama sitúa a Whathefav como vehículo instrumental para facturar y dar cobertura formal a las operaciones del entramado.
También apareció una carta de octubre de 2023 de China International Cultural Technology Resources dirigida personalmente a Zapatero, en la que se interesaban en comprar petróleo, se entiende que de origen venezolano. Entre los mensajes de Julio Martínez, «Julito», hay una referencia a Philippe Apikian que prepara una reunión con Delcy Rodríguez sobre petróleo venezolano destinado a compradores chinos. Si todo se confirma, el asunto va más allá de un caso de irregularidades circunscritas a España y entra en el ámbito de la gran corrupción internacional. Recordemos que este caso lo hemos conocido gracias a un chivatazo proveniente de Estados Unidos y a dos solicitudes de la Justicia francesa y suiza.
Sánchez no aparece imputado, aunque ningún tráfico de influencias podría prosperar si quien detenta el poder no está dispuesto a dejarse influir. Sus socios parlamentarios empiezan a marcar distancias, el PNV duda y Felipe González ha reclamado incluso que se adelanten las elecciones. Begoña Gómez vuelve a estar en el foco y el hermano del presidente se sienta a partir de este jueves en el banquillo por el presunto amaño de su plaza en la Diputación de Badajoz. Zapatero, por su parte, declarará como imputado el próximo 17 de junio. Se avecina un mes dramático para el Gobierno y el PSOE, pero Sánchez asegura que una vez más resistirá.
En La ContraRéplica:
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