¿Puede confiar Ucrania en Estados Unidos?

El primer ministro ucraniano Denís Shmihal aseguró este domingo durante la celebración de un foro en Kiev que conmemoraba los dos años de la invasión rusa que no cree que Estados Unidos abandone a su país en términos de apoyo financiero y militar. Para Shmihal lo que Estados Unidos se juega en Ucrania es mucho, por lo que no le interesa lo más mínimo dejar a los ucranianos a su suerte. Seguramente Shmihal tenga razón, pero en Washington no lo ven tan claro. En estos momentos la ayuda estadounidense llega a Ucrania con cuentagotas y la munición de artillería escasea en el frente.

Aún no ha sido aprobado el paquete de 60.000 millones de dólares que lleva meses en espera de que pase el filtro del Congreso. Pero demócratas y republicanos no se ponen de acuerdo. Los primeros quieren sacar adelante el paquete cuanto antes porque cabe la posibilidad de que pierdan las elecciones en noviembre y, una vez aprobado, se ejecutaría de forma automática sin importar quien gobierne. Los republicanos lo saben y quieren cobrarse caro el apoyo. El resultado es que, entre unos y otros, la casa sigue sin barrer, el paquete está sin aprobar y eso se siente en el frente del Donbás de forma especialmente acusada. En Moscú lo celebran y cuentan con que al final no se pongan de acuerdo. Y no sólo eso, cuentan también con una victoria prácticamente segura de Donald Trump en las presidenciales que marque el final de la ayuda estadounidense a Ucrania.

Eso no ha hecho más que meter presión a los países europeos que hace menos de un mes aprobaron un paquete de 50.000 millones de euros que se entregarán a lo largo del próximo cuatrienio. Todos los países europeos han aumentado su presupuesto de defensa y prevén nuevos incrementos en los años venideros. Alemania, Francia y el Reino Unido acaban de firmar varios acuerdos de cooperación en materia de defensa con Ucrania. El canciller alemán Olaf Scholz y su homóloga danesa, la primera ministra Mette Frederiksen, dieron a conocer este mismo mes la construcción de una nueva planta de municiones en el Estado federado de Baja Sajonia que se espera que produzca 200.000 proyectiles de artillería al año.

Pero el retraso de Europa en entregar lo que promete es preocupante. El año pasado, la Unión Europea se comprometió a suministrar a Ucrania un millón de proyectiles, pero sólo pudo proporcionar un tercio de esa cantidad. En el otro lado sucede lo contrario. Sólo Corea del Norte ha enviado aproximadamente un millón de proyectiles a Rusia. Pero las economías europeas no están dimensionadas para la guerra, cosa que si sucede con la norcoreana.

En cierto modo a la Unión Europea y al Reino Unido les sucede como a Putin. Descuentan que Trump volverá a la Casa Blanca en menos de un año y necesitan estar preparados para lo peor, pero es mucho el trabajo que queda por hacer y no demasiado el tiempo para hacerlo. Queda, eso sí, en el aire la incógnita de si Estados Unidos abandonará a los ucranianos. De ser así la suerte no tiene necesariamente por qué estar echada, pero cambiaría de forma sustancial el escenario.

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1 Comment

  1. Recemos para que los yanquis no nos metan en una guerra total, que, por supuesto, no se desarrollaría en su territorio. Es comprensible que se resistan a perder la hegemonía, pero así ha sido con todos los imperios. Y, además, no van a caer en picado. Se mantendrán en los primeros puestos y les mangonearán poco, cosa que a los demás, esté quién esté, sí nos va a suceder.

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